viernes, 10 de noviembre de 2017

El nuevo escalafón ¿consolidación de la nueva generación?



Juan José Padilla ha terminado la temporada 2017 con 56 festejos toreados, la cifra más baja de un líder en más de 60 años. Este dato nos puede llevar a numerosas conclusiones, podemos pensar que no hay muchos festejos, que la fiesta sigue deteriorando, que aún no ha terminado la crisis… pero a mí me gustaría pensar de otra manera más positiva, No sé si es realmente una cosa negativa; el hecho de que el líder del escalafón ha toreado un número muy bajo de festejos no es necesariamente debido a que apenas se han celebrado festejos, sino que tiene que ver con muchos matices muy importantes. Entre estos podemos hablar de un cambio muy transcendental que esta viviendo actualmente el toreo, y que, en vez de ser un cambio negativo, podría asegurar el futuro de la fiesta taurina.

De los 56 festejos toreados por Padilla, la última cita importante fue en la plaza de toros de la Misericordia de Zaragoza. Cuando Simón Casas se encargó de gestionar esta plaza en 2014 tuvo la difícil tarea de remontar una plaza que había perdido su importancia por culpa de mala gestión. Como ha sido normal en estos últimos tiempos de crisis, el empresario francés utilizó el único metido valido para volver a llenar los tendidos; contratar las grandes figuras, acuartelándolos en carteles rematados de máximo lujo. Y así ha sido en casi todas las ferias importantes -y menos importantes- desde que empezó la crisis económica en 2008, porque las ferias que no adoptaron este modelo de gestión perdieron su importancia, o peor, desaparecieron completamente. Por lo tanto, las ferias importantes de los últimos años han sido, en líneas generales, muy parecidas en cuanto a los nombres anunciados y la estructura, dejando fuera de tal forma las nuevas promesas y toreros de segunda fila que merecían una posición superior en el toreo.

Sin embargo, en la última edición de la Feria del Pilar de Zaragoza se ha visto un cambio muy interesante; como viene siendo habitual con este empresario francés se han aumentado de nuevo el número de espectadores que asistieron a las corridas de la feria, quedando ese año en más de 150,000, pero, a diferencia de otros años, este incremento de público no se debe a la presencia de las máximas figuras del toreo. Al contrario, ciertos medios de comunicación han criticado la ausencia de figuras de la feria de 2017, no obstante, el público ha respondido. El principal atractivo del ciclo 2017 en la plaza de toros de Zaragoza, en vez de ser las figuras, ha sido la variedad de toreros importantes anunciados con las nuevas promesas del toreo. Por lo tanto, el aumento de asistentes a la Feria del Pilar se debe, por primera vez en mucho tiempo, al hecho de que el publico se interesa en el nuevo grupo de toreros emergentes y no solo las grandes figuras.

Y han pasado cosas parecidas en otras plazas, aunque no de la misma manera. A lo largo de la temporada hemos vista la ausencia de figuras en numerosas ocasiones y por diversas razones: Morante anunció su retirada improvisada a mediados de temporada, Manzanares se quedó lesionado por lo que ha perdido una gran cantidad de compromisos importantes, José Tomas sigo sin hacer ningún ruido en Europa y, por otros motivos, otras ferias se han quedado sin los carteles clásicos con Morante, El Juli, Manzanares, José Tomas etc. Aun así, las empresas se han quedado relativamente satisfechos con el resultado de estas ferias. En una entrevista reciente publicada en la revista Aplausos la casa Chopera manifestó su satisfacción con el resultado de varias ferias, entre las cuales estaban las ferias de San Sebastián, Bilbao, Palencia y Salamanca.

Si revisamos los carteles de estas ferias se puede apreciar la presencia de toreros como Roca Rey, Ginés Marín, José Garrido, Luis David Adame o Paco Ureña. Son diestros que han interesado a los aficionados desde hace varios años cuando lograron sus primeros éxitos en las grandes ferias, sin embargo, las empresas no terminaron de convencerse a la hora de anunciarlos en las tardes de expectación por el hecho de que, en la mayoría de las ocasiones, no atraían el gran público para llenar las plazas. Esto impedía que aquellos toreros que estaban interesando a los aficionados y profesionales taurinos no terminaron de romperse en el escalafón porque los puestos en las grandes ferias estaban aun en reservados en su totalidad para las grandes figuras. Pero parece que se ha visto un cambio definitivo esta temporada.

El inicio de este cambio parece haber sido en 2015 cuando, por primera vez en muchos años, apareció un grupo de nuevos toreros que prometían grandes cosas y que habían apuntado sus aptitudes para llegar a lo más alto como novilleros punteros. Entre los cuales estaban Roca Rey, Ginés Marín, Álvaro Lorenzo, Varea, José Garrido, Lama de Gonogra, Posada de Maravillas y Gonzalo Caballero -cada uno de los cuales había tenido triunfos sonados en plazas como Sevilla, Madrid y Bilbao. Hasta entonces otros toreros de la “segunda fila” como López Simón, Diego Urdiales, Paco Ureña o Curro Diaz habían cosechado grandes triunfos en las plazas importantes y, como consecuencia los aficionados comenzaron a exigir su presencia en las grandes ferias. Pero fue a partir de este momento cuando había un grupo numeroso de diestros jóvenes con ilusión y ganas de poner a prueba las grandes figuras para ganar su sitio en el toreo.

De esta manera las figuras consolidadas que habían dominado el escalafón desde hace más de una década se vieron por primera vez en mucho tiempo, no competiendo entre ellos, sino entre una nueva generación de buenos toreros que venían a quitarles el sitio. Tanto el público como los buenos aficionados vieron lo atractivo que era esta rivalidad, comenzando a pedir carteles más “abiertos” en las que actuaban las figuras junto a los diestros novedosos. Casi podríamos estar hablando de una revolución; por primera vez desde tiempos anteriores a la crisis económica el público acude en masa para ver a nuevos toreros además de las figuras consolidadas del toreo, cuyos nombres han sido los únicos que han repercutido en la taquilla a la hora de anunciarse en un festejo.

Estos toreros, que hasta ahora están forjando su sitio en el toreo, tienen la capacidad de competir con los toreros consolidados y estar a su nivel. Son toreros que están consiguiendo una gran regularidad en cuento a sus éxitos y, por lo tanto, mantienen la atención de los espectadores. Cuando los diestros más maduros finalizan sus carreras habrá otros para ocupar sus lugares y narrar historias de gloria y éxito en las plazas europeas y americanas. Asimismo, el éxito reciente de estos toreros nuevos está repercutiendo en los jóvenes aspirantes a toreros que aun pegan sus primeros lances de salón o ante una vaquilla, asegurándoles de que es posible llegar a ser algo en este mundo a base de valor, personalidad, constancia y determinación. No está terminada la historia; las nuevas promesas aún están buscando las oportunidades para mostrar lo que son capaces de hacer, y son muchas las plazas que están todavía por darles estas oportunidades que tanto merecen, pero si somos capaces de cuidar y fomentarlo el futuro de la fiesta ya existe.


No cabe duda de que el líder del escalafón taurino de 2017 se ha quedado con pocos festejos toreados -teniendo en cuenta que es el líder, y eso se debe en parte al hecho de que actualmente se celebra menos festejos que antes y que estamos todavía en proceso de recuperación de una terrible crisis económica. Pero también se debe a que acaba de aparecer en el escenario taurino la nueva generación de diestros que, dentro de poco van a ser los grandes protagonistas de la fiesta. Es por eso por lo que Padilla -al igual que otras figuras que han liderado el escalafón durante los últimos años- no van a torear tanto; a partir de ahora van a tener que competir mas por estos puestos que antes tenían garantizados. Y como ha sucedido en Zaragoza, esta rivalidad es lo que va a renovar el entusiasmo de los aficionados y despertar el interés del publico por los toros, sin olvidar tampoco de los jóvenes aficionados, que encontraran en estos toreros de su edad, nuevos ídolos a quienes seguir. 

sábado, 21 de octubre de 2017

Chinchón 21/10/2017

Chicuelinas de Rubén Pinar. 

La temporada ya esta llegando a su final y las grandes ferias del año han concluido. Pero uno de los eventos más importantes que suele rematar la temporada taurina ha tenido lugar esta tarde. El tradicional festival de Chinchón ha cumplido hoy su XCIV edición con un gran acontecimiento en que se cortaron diez orejas y un rabo de un buen encierro de Antonio Bañuelos. El máximo triunfador fue David Mora que cortó dos orejas y un rabo, mientras que el ganadero ha enviado dos ejemplares de vuelta al ruedo -incluso se pidió el indulto para uno de los reses. 

Abrió la tarde Miguel Abellán, un torero que apenas ha toreado este año pese a su gran capacidad y gusto como torero. Comenzó toreando a la verónica al bonito castaño que perdió los manos. Lo llevó al caballo con un galleo por chicuelinas y se gustó en un quite templada a la verónica que remató con una media muy torera. Brindó al público para entonces comenzar con un pase cambiado por la espalda. Ligó series por la diestra en una faena de ritmo pero sin profundidad por la embestida pegajosa del novillo, destacando su gran capacidad para aprovechar las virtudes del animal y la largura de los depechos de piton a rabo. . Terminó la faena adornándose por bajo y cortó las dos orejas tras matar a su oponente. 

Manuel Escribano no tuvo materia. Fue un ejemplar muy suelta en el primer tercio al que el sevillano saludó de rodillas. En el segundo tercio parecía colaborar más y Escribano pudo lucirse con los palos. Aun así, el toro acusó su condición de manso descastado en el último tercio, faltando además clase y calidad. Mató bien y cortó un trofeo. 

David Mora tuvo mucha suerte con su adversario. Comenzó toreando a la verónica con mucho empaque y adornó el primer tercio con un elegante serie de delantales. Dedicó la faena al pueblo de Chinchón y se pusó de rodillas para iniciar la faena. Toreó con la figura erguida, bajando la mano y llevando con suavidad la embestida del buen novillo que tuvo mucha clase. Poco a poco el animal iba cogiendo querencia a tablas pero Mora siguió sacando buen toreo por ambos pitones por bajo. Fue premiado con los máximos trofeos después de colocar una buena estocada y el novillo fue otorgado con la vuelta al ruedo. 

Rubén Pinar entró en el cartel para sustituir a Manuel Jesus 'El Cid' que se cayó del cartel. El diestro manchego exhibió el gran momento que atraviesa, sacando el fondo que tenía su novillo -que no era mucho. Pese a que el toro no tuvo mucha raza Pinar logró sacar tandas por ambos pitones, alargando las embestidas del animal más de lo que parecía posible. Parecía relajado y a gusto con una res que requería un esfuerzo considerable del diestro para poder conectarse con el público. Fue premiado con las dos orejas del novillo por su gran actuación ante un novillo obediente pero que faltaba transmisión. 

El hispalense Javier Jimenez también entraba en el cartel para ocupar el plazo de otro, el valenciano Román. Mostró su entusiasmo desde el principio con un lúcido quite. Ejecutó los primeros pases por alto con mucha quietud antes de coger la muleta con la izquierda. Insistió toreando al natural en tandas de ritmo, temple y largura. Toreó con la figura encajada, haciendo un esfuerzo para alargar las arrancadas del novillo que se quedaron cada vez más cortas. Al final de la faena el animal se quedó pegado a tablas y desarrolló sentido. Hubiera cortado las dos orejas pero falló con el acero. 

El novillero Aitor Fernández mostró desde el principio sus ganas, toreando con temple de capa en el recibo y también en el quite para luego brillarse en el segundo tercio. Con la muleta empezó doblando con el novillo para someterlo. Lo llevó muy largo en el toreo en redondo, dejando la muleta en la cara del novillo y exprimiendo las buenas embestidas del utrero que tuvo mucha calidad, fijeza y recorrido. Fue una faena muy larga con buen toreo por ambos lados y muchos adornos y buenos remates. Al final de la faena el público pidió el indulto del novillo, desafortunadamente falló el novillero cuando entró a matar. No obstante, el público generoso le concedió las dos orejas y la vuelta para el novillo. 

El festejo comenzó con un minuto de silencio para recordar los personajes fallecidos a lo largo de la temporada. Al terminar, el becerrista Alvaro Chinchón mató un novillo. Demostró paciencia y tranquilidad ante un novillo con poca fuerza que se quedó en tablas. 




Miguel Abellán. 

Un par de Manuel Escribano. 



David Mora. 


Rubén Pinar. 


Javier Jiménez. 



Aitor Fernández. 


Alvaro Chinchón. 

Imágenes de CMM. 

jueves, 19 de octubre de 2017

CONSECUENCIAS DEL ANTITAURINISMO III: cultura

En todas las localidades taurinas no sólo se ven los toros, sino que se vive el toreo. Por eso existen puntos de encuentro para la gente del toro como está en Zaragoza. 

Es muy conocido el argumento de que los toros son cultura y por eso hay que defenderlos. Pero ¿Qué significado tiene el mundo taurino dentro del ámbito cultural? ¿Qué aporta la tauromaquia a las culturas de los sitios taurinos? Esta muy bien decir que la prohibición de los festejos taurinos supone eliminar parte de la cultura, pero ¿Qué parte de la cultura se elimina? A pesar de que muchas personas no lo saben, la tauromaquia tiene un fuerte arraigo cultural en todos los sitios donde existe. Además de formar parte de la vida de muchas personas, el toreo esta fuertemente ligado con las costumbres individuales de muchos municipios, la literatura, el cine, la música, las artes plásticas, la política y suele influenciar la ideología de las comunidades que tienen tradiciones ligadas al mundo del toro.

Una de las demostraciones más claras del valor cultural de la tauromaquia en todo el mundo es la feria de San Fermín de Pamplona. Al principio del siglo pasado las corridas de toros y los encierros que tuvieron lugar durante las fiestas del capital navarro eran como los de cualquier otra ciudad española, sin embargo, llegó Hemingway y todo cambió. Después de ser un tema principal de muchas obras del Premio Nobel de literatura estadounidense, la Feria del Toro de Pamplona despertó la pasión de muchos lectores en todo el mundo que quisieron vivir las experiencias contadas por Ernest Hemingway. Pese a que las corridas de toros son algo esencialmente español, miles de personas de países totalmente ajenas al mundo taurino descubrieron que ellos también sentían una pasión por el toro. Ahora, casi un siglo después de la publicación de Fiesta, una de las novelas taurinas mas famosos, la feria de San Fermín sigue atrayendo millones devisitantes anuales y sigue inspirando la publicación de nuevos libros, películas y documentales que convierten la feria de Pamplona en el epicentro mundial de la pasión taurina.

No cabe duda de que los sanfermines atraen a miles de personas que, sin saber mucho de toros, quieren disfrutarlos. Pero como dijo el celebre escritor José Bergamín en su ensayo taurino El arte de birlibirloque (1930), “el toreo es cosa de entender”. Por eso los verdaderos amantes del toreo dedican mucho tiempo a entender mejor este arte tan único y complejo; intentando conocer con precisión las diferentes castas del toro de lidia, sus características individuales, las posibles reacciones del toro en la plaza y como se puede lograr la ejecución perfecta de las suertes del toreo. Ese afán de comprender todo sobre el mundo taurino ha provocado la publicación de una infinidad de obras literarias sobre el mundo del toro, la mas conocida siendo la gran enciclopedia taurina El Cossío. Asimismo, el interés que generan las publicaciones taurinas ha hecho que, además de los mencionados Bergamín y Hemingway, no son pocos los escritores e intelectos que han escrito obras relacionados con el toreo; entre ellos están Ortega y Gasset, García Lorca, Francis Wolf u otros personajes internacionales como el escritor Alexander Fiske-Harrison, que, por venir de culturas ajenas al mundo taurino, se han interesado por explorar los valores y la ética del toreo.

Pero el interés intelectual generado por la fiesta taurina no solo esta reflejada en la literatura. Ya están mencionados tres filósofos (Gasset, Bergamín y Wolf) cuyas obras taurinas se han centrado en la ética del toreo. pero tampoco podemos olvidar de personas como Picasso, Orson Wells, Eva Garner, Almodóvar, Joaquín Sabina, Mario Vargas Llosa o incluso Madona, se han interesado por el arte de torear por su presencia en el mundo literaria-artístico, tan fuertemente ligado con el de los toros. Estas relaciones no han desaparecido últimamente, ni con toda la presión antitaurina; en los últimos años la presencia de actores como Tom Cruise o Adrien Brody en películas taurinas, y la inspiración taurina que han tenido diseñadores famosos como Dolce & Gabbana, Georgio Armani o la empresa Addidas son una clara muestra de que el toreo sigue inspirando otros ámbitos culturales, tanto dentro como fuera de las comunidades taurinas.

No obstante, la fiesta de los toros no es para nada una disciplina estrictamente intelectual. El toreo es del pueblo, y eso se refleja claramente en las costumbres de un gran número municipios de España, Portugal, Francia y América Latina. En muchos lugares el toro bravo es el epicentro de la fiesta y, como cada comunidad tiene su propia idiosincrasia, eso se nota en la celebración de eventos taurinos. En general, estas diferencias se ven en la plaza; puede que sea en la arquitectura del coso, en el tipo de toro que se elige para lidiar, en la seriedad o alegría de los espectadores, el rigor del palco a la hora de conceder trofeos, el ambiente taurino que rodea el coso o quizás, en alguna peculiaridad común de todos los toreros o ganaderos que vienen de este lugar. Entre los taurinos, por ejemplo, se sabe que las plazas de toros del norte de España, aunque suelen tener un ambiente festivo en los tendidos, exigen generalmente un toro muy serio y bien presentado. En contraste, la afición del sur suele ser mas callada y culta en el tendido, prestando mucha atención a la ejecución de las suertes de torear y no tanto a la seriedad del toro.

 Estas particularidades de cada municipio taurino afectan hasta el tipo de festejo que se celebra ahí. En todos los países del mapa taurino suele haber corridas de toros, pero muchas zonas tienen su propia interpretación del arte de torear; en la Comunidad Valenciana tienen los Bous al carrer, en el norte de España son populares las sueltas de vaquillas y las corridas de recortadores, En Francia están las corridas landesas y camarguesas, en Portugal predomina el arte del rejoneo y no se matan los toros en la plaza, mientras que los jaripeos, montas de toros y caballos distinguen la cultura taurina Mexicana. Debido a estas variaciones geográficas, los distintos reglamentos taurinos -aunque siempre exigen la uniformidad y buen orden en la estructura de las corridas de toros- pueden variar notablemente para acomodar los distintos gustos del público. En los Estados Unidos, por ejemplo, hay actividad taurina pero no se permite el castigo ni la muerte de las reses en sus corridas.

Incluso en aquellos países donde no existe ningún tipo de tradición o actividad taurina surgen pequeños grupos de aficionados. Existen peñas taurinas de países como Inglaterra,Rusia, Hollandia o Suecia, o ciudades tan desconectados al mundo del toro como son Nueva York y Paris. Estos núcleos de aficionados extranjeros suelen estar formados por personas del país o lugar en cuestión que, de alguna manera, han descubierto su pasión taurina, quizás por la literatura de Hemingway o bien por algún viaje a España. Algunas de estas organizaciones han adquirido popularidad en la comunidad taurina; el Club Taurino de Londres tiene un premio anual que es recogido en la misma capital inglesa por grandes figuras del toreo y ganaderos prestigiosos, asimismo, la Peña Taurina “Los Suecos” luce su bandera en los tendidos de algunas de las plazas más importantes de España.

Uno de los motivos por los que el toreo atrae a tantas personas es porque tiene un arraigo cultural que, en vez de ser algo precisamente español, es un patrimonio humano. La cría de bovinos es algo que llevamos muchos siglos practicando para poder aprovechar de la carne, piel y las astas del toro. Por lo tanto, muchas culturas tienen enlaces al toro. En Francia -aunque no cabe duda de que gran parte de la cultura taurina está influenciada por España, el toro de la Camarga lleva siglos ahí, por lo que los criadores de esta raza bovina establecieron métodos tradicionales para poder manejar su temperamento agresivo. Los juegos con toros tienen arraigo hasta en la Antigua Grecia, donde se realizaron espectáculos en los que hombres exhibieron su destreza, saltando sobre los toros y burlándolos a cuerpo limpio. Esta práctica tiene mucha similitud a los festejos de recortes y toreo a cuerpo limpio en las calles que sigue siendo una tradición importante en el norte de España y el sur de Francia.

En resumen, se puede afirmar que la tauromaquia no es solo un espectáculo ancestral que se sostiene por motivos de tradición -a mí personalmente me parece un argumento muy débil la de que el toreo es tradición y por eso hay que protegerlo-, sino que sigue formando parte de la identidad y las vidas de muchas personas en todo el mundo. Por lo tanto, tampoco es necesariamente “parte de la cultura” como dicen muchos, por lo que podríamos considerar la tauromaquia como una cultura en sí. Hablar de tauromaquia no solo es hablar de corridas de toros, ya que existen muchas expresiones de la cultura taurina que se ajustan a los gustos de diferentes personas y a la ética de sus comunidades; aquellas personas a quienes no les gustan las corridas de toros posiblemente prefieren mas los festejos de recortes o los encierros, en adición, existe el rejoneo para los amantes de la equitación y muchas practicas interdisciplinarias que se relacionan con el mundo del toro.

Publicaciones Relevantes:

José María de Cossío, El Cossío (1997). Espasa Calpe.

José Antonio de Moral, ¿Cómo ver una corrida de toros? (2010). Alianza Editorial.


José Bergamín, El arte de birlibirloque (2016). Los Cuatro Vientos. 


domingo, 8 de octubre de 2017

Torrejón de Ardoz 07/10/2017

Gonzalo Caballero haciendo el paseíllo. 

Gonzalo Caballero es un torero nuevo que atrae a público joven, tiene ganas y frescura, estando siempre dispuesto a darlo todo en la plaza por el bien de su carrera o cualquier otro motivo meritorio. Todo esto fue demostrado ayer en Torrejón de Ardoz donde estoqueó seis toros para recaudar dinero para ayudar a los niños con cáncer. Fue una tarde de muchos sentimientos, muy emotivo y con la salida a hombros del joven diestro que cortó nada más y nada menos que 5 trofeos. Brindó todos los toros, declarando sus intenciones de hacer algo memorable con cada uno de sus enemigos y ni vino abajo en ningún momento, mostrando siempre su mejor versión. 

No le ayudaron demasiado los toros, procedentes de las ganaderías de La Palmosilla, Fermín Bohorquez, Fernando Peña y Parladé. En realidad, fueron las ganas y la absoluta entrega del torero que salvaron la tarde. Supo aprovechar los virtudes de los animales -blandos y sin fondo en general- para poder sacar una faena distinta a cada ejemplar. So,o destacó el 4º bis de Fernando Peña que fue premiado con la vuelta al ruedo tras facilitar la faena más redonda de la tarde. 

El primero fue un ejemplar de escasa fuerza de la ganadería de Fernando Peña al que Gonzalo hizo toda una declaración de intenciones con un quite por gaoneras para romper el hielo.  Fue esta una obra condicionada por la condición del toro que, por su falta de fuerza, punteaba en el engaño y se defendió. Fue toreo de frente, muy puro y entregado, pese a no contar con la absoluta colaboración de su adversario. Terminó con toreo a dos manos y remató la obra con una buena estocada. 2 orejas al toro dedicado a un jugador del Atlético Bilbao para comenzar la tarde. 

El segundo fue un toro de Jandilla que también manifestó desde el inicio su falta de poder. Fue importante su personal toreo a la verónica con los pies juntos y la figura muy erguida. Brindó al respetable y comenzó toreando por estatuarios una faena que fue premiada con un trofeo. El animal permite una buena serie por cada pitón, pero nada más. Gonzalo se mete con el toro, sacándole muletazos invertidos y terminando con manoletinas. Recibió una voltereta cuando intentaba descabellar al toro que no pudo estoquear bien.   

No fue premiada su obra al tercero de la corrida, un toro de poca casta. Desmonteró Miguel Martín por un gran par de banderillas y Gonzalo brindó su obra. Fue un toro berreón de poco celo que requería mucha paciencia por parte del torero. Gracias a su poso y oficio Caballero pudo torear bien al natural con este toro. Llevándolo muy despacio con su inconfundible pureza en la ejecución, adelantando la pierna y sacando el pecho. Fue un toro noble pero la emoción lo puso el torero. Una pena que no remató bien con el acero. 

El cuarto, de Fernando Peña, fue un colorado, ojo de perdiz con aspecto muy bonito. Salió con ganas para ejecutar las verónicas de recibo con una rodilla en tierra, rematando con una larga cambiada de rodillas. Se lució en un buen quite y brindó su faena a Lucia Nuñez. Inició la faena toreando por alto de rodillas, terminando con un natural así y levantándose para terminar con el pase del desdén ¡qué torería saliendo de la cara del toro! Faena de ritmo y temple en que aprovechó la clase de la res, llevándolo cosido al natural en tandas de poso y ligazón. Por la diestra exhibió dominio, adornándose con faroles al inicio de cada serie. Finalizó con naturales citando de frente antes de colocar una gran estocada. 2 orejas y vuelta al ruedo para el toro. 

No cortó ningún trofeo al quinto ni al sexto. Se lució en un arriesgado quite por saltilleras y mostró oficio en la faena de muleta. Comenzó doblándose con el de Bohorquez, un toro al que había que dejar espacio entre pase y pase. Interesante faena al natural, sacando los pases de uno en uno para poder dejar este espacio que exigía el toro. Volvió a ser cogido con el descabello en mano. El sexto no duró nada, comenzando a meterse por dentro. Se fue pronto por el estoque pero tardó en acabar la obra. 

Al finalizar el paseíllo hubo un minuto de silencio en recuerdo de Victorino Martín y se entregó un cheque donativo. 











Imágenes de Castilla-La Mancha Media. 

lunes, 2 de octubre de 2017

Las Rozas 01/10/2017



La política tiene protagonismo en muchas cosas: en nuestra historia, nuestra nación, nuestra economía o incluso nuestras vidas personales. Hoy no ha sido ninguna excepción. No obstante, sean cuales sean las circunstancias políticas nunca deberían de impedirnos vivir la vida como deseamos vivirla. Esto se ha podido ver hoy en la corrida de toros celebrada en Las Rozas. Cuando Posada de Maravillas daba la vuelta al ruedo junto al mayoral de Alcurracén abundaron las banderas españolas y el alegre cante de ¡VIVA ESPAÑA! En los tendidos. No tenían motivos políticos estas personas; fue un colectivo de personas reclamando el hecho de que, sean cuales sean las circunstancias, son una comunidad de personas que quieren defender su unificación, su identidad y su cultura. 

Por eso la feria de San Miguel tuvo un final muy emotivo cuando salieron a hombros Manuel Escribano y Posada de Maravillas. Fue la culminación de una gran feria en la que los vecinos de la localidad pusieron a un lado la política para poder vivir sus vidas como siempre lo han hecho más algo que deberíamos de hacer todos. Ayudó mucho la corrida de Alcurracén, un encierro de hechuras aceptables para una plaza de tercera que, pese a faltar raza y mostrar muchas querencias, estaba formado por ejemplares de nota. El más importante fue el 4º bis, de nombre Corneto, al que Escribano cortó las dos orejas. Fue un toro de gran clase que humilló, tuvo mucha nobleza y siguió el engaño con mucha fijeza. 

A este cuarto Manuel Escribano realizó la actuación más vistosa de la tarde. Como es habitual en los Nuñez el toro frenó en el capote pero vino arriba tras el puyazo, empezando a galopar en el segundo terco. El sevillano lució con los palos, destacando un vistoso par al violín que puso con los pies muy firmes en el albero. Brindó a su abuela y comenzó la faena en los medios con un pase cambiado por la espalda. El toro -que vino con prontitud y ganas- mostró rápidamente su calidad, embistiendo con suavidad, humillación y recorrido. Escribano exhibió la variedad de su tauromaquia en los inicios de cada tanda, aprovechando las profundas embestidas del toro -que fue mejor por la derecha- con los dos manos. Terminó con manoletinas y cortó dos orejas tras una estocada entera. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo. 

Con el primero de la tarde -un toro manso que buscaba siempre los chiqueros- Manuel no lo tuvo fácil. Estuvo bien con el toro pero no pudo lucirse como quiso por la condición de su oponente. Fue un animal suelto y distraído de salida que no vino arriba como suele ocurrir en esta ganadería, lo que dificultó la colocación de los palos. Escribano lo sacó a los medios con la muleta pero el toro volvió a su lugar preferido al terminar cada sería. La poca raza del toro hizo que solo durase dos o tres series antes de que busco definitivamente la puerta de toriles, donde Manuel entró dos veces a matar en la suerte contraria. Tuvo que descabellar la res, algo que pudo hacer con un solo golpe del estoque de descabellar. 

El otro triunfador fue Posada de Maravillas que -aún siendo un torero conocido por su personal estética- estuvo muy firme y con mucho oficio, algo todavía más importante si tengamos en cuenta lo poco que torea este joven diestro extremeño. El primero de su lote fue un toro agresivo y defensivo con el que Posada estuvo muy firme y dispuesto. Toreó con seguridad absoluta, estando siempre en torero y rematando las series graciosamente por bajo. Finalizó con una estocada baja una faena de oreja con algunos momentos buenos al natural. Fue ovacionada la cuadrilla tras banderillear al sexto, que brindó a su abuela. Toreó con la mano baja en series ligadas con la figura erguida que conectaron con el público. Colocó una buena estocada que le sirvió para cortar las dos orejas por una faena que llegó a los tendidos. 

No obtuvo ningún trofeo Juan del Alamo. El salmantino ha tenido una buena temporada pero esa no fue su tarde, sobre todo por encontrarse ante el 5º, el toro menos potable del encierro. Con el segundo de la tarde si pudo hacer una buena faena. La nobleza del animal le permitió ligar buenas tandas por la derecha con ritmo y temple. También se adornó con pases por alto de rodillas y molinetes ejecutados en una serie. Insistió mucho por el pitón izquierdo pese a que el animal fue más soso por este pitón, aún así, hubo buenos naturales. Terminó por manoletinas la obra comenzada con pases muy toreras por bajo. Descabelló tras una estocada mal colocada. El quinto desarrolló mucho sentido a lo largo de la lidia por lo que no sirvió para la muleta. 

  



 Manuel Escribano y Corneto


Juan del Alamo. 


 Posada de Maravillas. 

Imágenes de Castilla-La Mancha TV. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

Las Rozas 30/09/2017



La primera corrida de la feria de Las Rozas terminó con la salida a hombros de Juan Bautista y Fortes que cortaron dos orejas cada uno a sus toros de Adolfo Martín. Fue un encierro con argumentos pero algo desigual de hechuras y comportamiento -siendo mejor el 4º de nombre Malagueño, que destacó por por su fiereza, humillación y transmisión.También hubo una buena entrada y el público salió contento. Solo salió sin ningún trofeo Martín Escudero, que se encontró con el peor lote de la tarde. 

Juan Bautista realizó la faena más importante al mejor toro del encierro, un animal ancho de sienes, muy en tipo de esta ganadería que se llamó Malagueño. Fue un animal nervioso y fiero en los primeros tercios que también parecía un poco distraído. El francés brindó a Juan Mora y comenzó sometiendo la res por la derecha, convirtiendo la fiereza en entrega. Toreó con trazo y seguridad, adelantando la pierna y abriendo el compás. Al natural pasó al toro humillado con temple y profundidad, aprovechando las grandes virtudes de su adversario. En un momento de tensión casi le atrapó, aún así estuvo muy relajado y disfrutó en remates por bajo, de pechos y adornos muy toreros. Cortó las dos orejas tras matar recibiendo y el toro fue premiado con la vuelta al ruedo. Toreó bien de capote al primero y realizó una faena de oficio a un animal deslucido y sin entrega. 

El malagueño Jiménez Fortes también obtuvo dos premios -uno de cada ejemplar. Estuvo firme recibiendo de capa al segundo de la tarde, un toro al que midieron mucho el castigo en varas. Brindó la faena al público antes de llevar a su oponente hasta los medios. La primera faena transmitió mucho; dejó la tela bajó el hocico y lo llevó toreado, arrastrando los vuelos muertos por la arena. El toro permitió a Fortes torear con temple y gusto al natural, con mucho sabor y gusto. Fue prendido cuando metía el estoque, incluso parecía que podía estar herido en el pecho. Tuvo que descabellar, aún así, cortó un trofeo. Insistió mucho con el quinto -un toro sin transmisión que embistió sin raza ni entrega- que toreó con la montera puesta. Estuvo muy firme y voluntarioso por la diestra. Fue premiada con otra oreja que le permitió salir a hombros después de volver a la cara del toro tras una voltereta. 

Martín Escudero se encontró con el peor lote del encierro que no le permitió lucirse. Ambos oponentes se pararon en el último tercio, imposibilitando cualquier tipo de lucimiento en el toreo de muleta. Si destacó su buen toreo a la verónica y su habilidad matando al sexto (aunque tuvo que coger en descabello). Con la muleta se le vio voluntarioso y entregado aunque su material no le permitió estar a gusto.  





Juan Bautista y su gran faena a Malagueño. 



Fortes 



Imágenes de Castilla-La Mancha Media.